A Madonna no le va a gustar lo que piensan de ella los niños de MasterChef JR


Esta semana hemos podido ver la semifinal de la cuarta temporada de MasterChef Jr y aunque una vez más lo que más nos ha llamado la atención es lo bien que cocinan unos niños que apenas levantan dos palmos del suelo, en esta ocasión, lo que más nos ha chocado es la opinión que tienen estos pequeños concursantes de Madonna.

El programa arrancó como un homenaje a la música. Eva González apareció vestida con una especie de atuendo que pretendía recordarnos a la Madonna de los años 80 aunque, como ella misma reconoció era más bien “un híbrido de la rubia con Rocío Jurado”. Algo que le dio pie a canturrear un poco y demostrar que si se lo propusiese podría grabar alguna que otra canción.

Pero lo mejor no fue eso sino ver lo que opinaban los más pequeños de Madonna. Ya se sabe que los niños nunca mienten y, además, no entienden de diplomacias. “Es una cantante de estas antigua, de la época de mis padres, un poco mayor”, explicaba Paloma, una de las concursantes de 12 años. “Tiene que ser de la edad de mi abuela, unos setenta y algo o así, ¿no?”, añadía Natalia, de la misma edad.

Está claro que, por mucho que Madonna sea la reina de la reinvención y que haya sido capaz, como pocas, de ir adaptándose a las distintas épocas que le han tocado vivir, las nuevas generaciones ya la ven como algo lejano. Mucho va tener que demostrar para que esos niños, nacidos todos en los 2000 vean en ella una estrella del momento. Y mira que ha triunfado con su última sesión para Harpers Bazaar.

Si Madonna les parecía lejana, imaginaros Bob Dylan al que intentó homenajear Pepe Rodríguez, John Travolta al que emuló Jordi Cruz o la prota de Flashdance en la que se transformó Samantha Vallejo. Un viaje en el tiempo que no entendieron muy bien los pequeños. A ellos que les pongan a Justin Bieber o a Morat. Lo cierto es que parecieron mucho más encantados con el gran éxito de los colombianos que pusieron a bailar a todos con Cómo te atreves. A ellos sí que les conocían los pequeños chefs.